La toma del municipio de Nueva Italia y el intento de avanzar sobre Apatzingán por parte de las autodefensas y guardias comunitarias, feudos importantes del narcotráfico en Michoacán, prendió focos rojos y de alarma al régimen. De inmediato el gobierno federal anunció el «Acuerdo para el Apoyo Federal para la Seguridad en Michoacán», cuyo objetivo principal es: «aplicar la ley de manera rigurosa e indiscriminada contra los que porten armas de manera ilegal», la primera acción del acuerdo fue desarmar a las guardias comunitarias y autodefensas, lo que provocó el enfrentamiento contra las fuerzas federales, el resultado: ningún narcotraficante fue detenido y molestado, se habla de 4 integrantes de las autodefensas y comunitarios asesinados a manos del ejército.