La degeneración del MAS llega a la juventud
El bochornoso congreso de Juventudes del MAS es una prueba de como la degeneración del MAS, política y moral, «educa» a su juventud.
El bochornoso congreso de Juventudes del MAS es una prueba de como la degeneración del MAS, política y moral, «educa» a su juventud.
El aumento salarial es una catástrofe según los empresarios y un estímulo al crecimiento económico según el gobierno. Sin embargo ni la una ni la otra interpretación corresponde a la realidad.
El alcalde de Cochabamba José María Leyes, por orden judicial, cumple detención domiciliaria con arraigo por el caso del sobreprecio en las mochilas escolares.
Con el anuncio de 6 países sudamericanos que no participarán más a las reuniones de UNASUR solo un ciego podría no ver el muro de presiones imperialistas que se arman contra Bolivia ante la inconsistente respuesta del gobierno del MAS.
En estas fechas pero en 2009, un grupo de supuestos terroristas fue abatido en el Hotel Las Américas de Santa Cruz. Hoy, nueve años después, la CIDH, en el marco de crecientes hostilidades internacionales hacia Bolivia, ha admitido la demanda de sobrevivientes y familiares de aquel operativo contra el Estado boliviano.
En la madrugada del pasado miércoles 11 de abril, un artefacto explosivo colocado en una volqueta que trasladaba trabajadores de Huanuni hacia la bocamina ha cobrado 8 vidas de mineros dejando decenas de heridos.
Culminada la etapa de los alegatos, toca esperar el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) mientras en Bolivia la unidad nacional cederá el paso al debate sobre las estrategias para después del juicio.
Después de cuatro años hemos renovado la presentación gráfica de nuestra página web. Esperemos facilite la navegación y aprovechamos la ocasión para un pequeño balance de nuestro trabajo.
Nuestro análisis en forma de breves tesis sobre la situación política después del 21F.
Debilidades especulares se confrontarán en el aniversario del referéndum constitucional del 21F de 2016, en un contexto de polarización palpable incluso en las tragedias y las fiestas de estas últimas semanas.
Lo dijo Evo: el 2017 ha sido el peor año para la economía boliviana durante su gobierno. Mirando a las cifras en sí y en comparación al panorama regional la afirmación parece exagerada. Además la tasa de crecimiento de 2009 fue menor. Sin embargo aquello fue un paréntesis, con efectos muy parciales, en una dinámica de expansión; hoy en cambio la desaceleración es una tendencia que nuestra economía arrastra desde hace casi 3 años.
Los temores manifestados por el mismo Evo y compartidos por muchos de nosotros se hacen realidad: Oruro no ha sido víctima de un trágico accidente, o por lo menos no solo de esto. Un ataque terrorista ha utilizado el escenario del Carnaval para arremeter contra las luchas sociales de la clase trabajadora y el movimiento campesino e indígena de Bolivia.