La sola posibilidad de la reapertura de la UMSS con el uso de la fuerza pública representa no solo la más grave violación posible de la Autonomía Universitaria, por la cual deberían procesarse todos los que la propiciaron, sino un atropello a toda lucha juvenil. El gobierno, llamado en causa por el fallo del Amparo Constitucional presentado por representantes de la Facultad de Ciencias Económicas que dispone la reapertura de la UMSS, no puede dejar esta espada pendiente sobre la cabeza de los estudiantes. Debe declarar con la mayor claridad que no autorizará el uso de la fuerza.