El 26 de agosto, después de terminada la manifestación de apoyo a los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos por el Estado hace 11 meses, la policía de Ciudad de México atacó a un grupo de activistas en su camino a casa, hiriendo a varios de ellos. Entre ellos se encontraban las madres de los estudiantes de Ayotzinapa, así como los principales miembros de La Izquierda Socialista (CMI) y el CLEP (Comité de Lucha de los Estudiantes del Politécnico).