Este 17 de octubre se cumplieron 10 años del derrocamiento del expresidente boliviano Sánchez de Lozada, el Goni, por el movimiento revolucionario de la clase obrera y campesina. El poder estaba al alcance de los trabajadores como se reconoció dos días después del derrocamiento del odiado presidente en el ampliado nacional de la Central Obrera Boliviana, donde llegaron a la siguiente conclusión: “los obreros, campesinos, naciones oprimidas y clases medias empobrecidas no le arrebataron el poder a la clase dominante porque no cuentan aún con un partido revolucionario» (Ver: Primer balance de la insurrección, Jorge Martín). Invitamos a estudiar las lecciones de la revolución boliviana a los obreros y jóvenes consientes, ya que es una gran escuela en nuestra lucha por transformar la sociedad. Presentamos a continuación el artículo que Alan Woods y Jorge Martín escribieron hace 10 años, en esos días revolucionarios.