Trump rompe el acuerdo con Irán y declara la guerra económica
El pasado 8 de mayo, Donald Trump anunció su decisión de retirar a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán.
El pasado 8 de mayo, Donald Trump anunció su decisión de retirar a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán.
Con el anuncio de 6 países sudamericanos que no participarán más a las reuniones de UNASUR solo un ciego podría no ver el muro de presiones imperialistas que se arman contra Bolivia ante la inconsistente respuesta del gobierno del MAS.
Toda la más reciente política exterior del gobierno de Evo Morales está marcada no solo por la injerencia imperialista a la cual nos oponemos activamente y denunciamos, sino también por un siempre más torpe oportunismo que favorece aquella misma injerencia.
Hace 5 años, en noviembre de 2010, una organización de activistas mediáticos (Wikileaks) anunció de haber obtenido las comunicaciones (cables) entre 247 legaciones diplomáticas de EEUU en el mundo y el Departamento de Estado de este país. El libro publicado hace menos de un mes en inglés (The Wikileaks Files: the World according to US Empire – Los cables de wikileaks: el mundo según el Imperio estadunidense), y que se ha vuelto un caso político en nuestro país, nace de estos documento ahora divulgados en su totalidad.
La sospecha, además infundada, que el avión presidencial de Evo Morales de retorno de la reunión de países exportadores de gas en Rusia estuviese transportando al ex agente de la CIA Snowden que ha revelado el masivo sistema de espionaje utilizado por los EEUU contra aliados, enemigos y toda la población mundial, ha dado lugar a una agresión imperialista sin precedentes contra toda la lucha de emancipación latinoamericana.
El primero de mayo el gobierno ha anunciado la decisión, que apoyamos militantemente, de expulsar la agencia de cooperación estadounidense USAID y, contemporáneamente, el aumento a 18 mil bolivianos del sueldo del Presidente para permitir al Estado y las empresas públicas ofrecer salarios al nivel del sector privado.
El anuncio del posible ingreso de Bolivia al MERCOSUR está suscitando un debate digno del que dividió proteccionistas y librecambistas en los primeros años de la vida republicana de Bolivia. Esta analogía histórica nos permite concluir: como ni el proteccionismo ni el librecambismo removieron las causas últimas del subdesarrollo de Bolivia, fortaleciendo en cambio la opresión nacional y la explotación; al igual hoy para el movimiento obrero la única posición posible para defender realmente sus intereses es una perspectiva revolucionaria e internacionalista.
Tras las declaraciones de Evo Morales (que compartimos plenamente) denunciando las nefastas injerencias de los EEUU en Bolivia y las serviles (al imperialismo) polémicas de la derecha, el Ministro Quintana ha ratificado que los EEUU han declarado “guerra permanente al proceso de cambio”, identificando además el papel que en esta guerra juegan algunas ONGes que son fachada para operaciones encubiertas de desestabilización. Ante la guerra declarada del imperialismo la única respuesta posible es completar la revolución con el socialismo.
La visita del presidente de la República Islámica de Irán, Ahmadinejad, a Bolivia ha despertado la histeria de la prensa reaccionaria en el país y en el extranjero. Quizás el caso más escandaloso es el de Maria Anastasia O’Grady que escribe un artículo en el Wall Street Journal con el título de “El fin de la democracia boliviana”. Artículos y editoriales similares han aparecido en toda la prensa capitalista en Bolivia.