En las últimas semanas estamos asistiendo a una ofensiva creciente de la patronal contra los salarios de los trabajadores. La actitud beligerante de la CEOE, negándose a aceptar subidas salariales superiores al 1% para los convenios colectivos de 2009, ha servido de pistoletazo de salida de una campaña amplia y estridente, cuya consigna central es "moderación salarial". Obviamente, se trata de un eufemismo, la "propuesta" patronal es lisa y llanamente congelación salarial y, por lo tanto, pérdida de poder adquisitivo. Y lo más insidioso es la justificación. En un comunicado de la junta directiva de la CEOE se afirma que "una política de moderación salarial es la mejor garantía para mantener el empleo". Así que se trata, según los empresarios, de un sacrificio por el bien común, y sobre todo, de interés para los propios trabajadores.