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La revolución sigue contra el capitalismo

Editorial del numero 13 de El Militante

Las palabras que ponemos como titular de esta edición de “El Militante” fueron pronunciadas por el compañero Nelson Guevara, dirigente del Sindicato Mixto de Trabajadores Mineros de Huanuni en presencia del compañero Evo Morales quien llegó a ese municipio para “firmar este decreto y acabar de enterrar el 21060 con ustedes hermanos mineros”, como dijo el proprio Presidente. La revolución sigue contra el capitalismo: esta es la más clara expresión de la victoria de los trabajadores y de los retos que los esperan.

 

Estado Español: la rebelión de la juventud

20 de Mayo: Primero fue en Túnez, después El Cairo, después Wisconsin y ahora España. La crisis del capitalismo ha activado un tsunami que es imposible controlar. Todos los representantes del antiguo orden se han unido para detenerlo: políticos y policía, jueces y burócratas sindicales, la prensa y la televisión a sueldo, clérigos y “intelectuales”. Pero el tsunami de la revuelta pasa de un país a otro, de un continente a otro.

Los mineros y las nacionalizaciones; el caso Sinchi Wayra

Varios medios de prensa durante el día de hoy – 20 de abril – han dedicado espacio a la supuesta contrariedad de los mineros a la nacionalización o recuperación de las concesiones ahora operadas por la suiza Glencore y la norteamericana Pan American Silver. La Razón, diario nacional, titulaba “Desahucian la nacionalización de 4 minas”, mientras El Potosí, diario del departamento donde operan las multinacionales, dedicaba a la cuestión el titulo principal “Mineros desafían a Evo y rechazan nacionalización”. Exponentes del gobierno inmediatamente declaraban “impracticable” el propósito de recuperar estas minas “porque los trabajadores no quieren”, asimismo muchos compañeros de base entendían en esta una prueba del carácter corporativo y egoísta de los trabajadores. ¿Es así?

Los ataques a la COB y la política del avestruz

A solo un día de la firma del acuerdo algunos exponentes del gobierno y el propio Vicepresidente han vuelto a descalificar la huelga de los trabajadores y la COB, proponiendo una lectura política de la misma que no cuestiona simplemente este o aquel dirigente, sino a la clase trabajadora en su conjunto, mistifica sus planteamientos y aleja peligrosamente el gobierno y la militancia de su bloque social de referencia, los trabajadores y las trabajadoras del campo y la ciudad. Por esto consideramos oportuno que las críticas a la COB sean realmente debatidas y no asumidas como verdad revelada.

Balance de la huelga: la movilización y un programa revolucionario para reconducir el proceso

Tras 12 días de movilizaciones, el conflicto laboral llega a conclusión sobre la base de un acuerdo que flexibiliza las posiciones tanto de los trabajadores como del gobierno. Lo primero que debe remarcarse es la enésima demostración que solo con la movilización los trabajadores pueden influenciar y orientar las decisiones del gobierno. Es una lección que se debe asumir con toda su trascendencia, porque el acuerdo es solo un avance parcial y no soluciona temas de fondo, económicos y políticos, que quedan postergados.

Perú: la victoria de Humala en la primera vuelta es un golpe a la oligarquía y al imperialismo

Las elecciones presidenciales del Perú abren paso al cambio político más importante en el país desde la caída de la dictadura de Fujimori en el año 2000. La profundidad del malestar social acumulado se ha expresado de forma que ninguno de los candidatos más confiables de la clase dominante (Kuczynski, Toledo, Castañeda) pasó a la segunda vuelta. A esto no es ajeno que todos los gobiernos que se sucedieron en estos años (Ramón Paniagua, Alejandro Toledo y Alan García) fueron un calco el uno del otro, adictos a los intereses de los grandes empresarios y terratenientes, y del imperialismo de EEUU.

Estado Español: La República y la clase obrera

Todas las izquierdas de cada país tienen hechos históricos que marcan su historia y se transforman en conceptos que permanecen, reaparecen, se recomponen, convirtiéndose en objetivos y anhelos, insertándose en lo más profundo de su naturaleza. Estos hechos transformados en concepto es lo que llamamos tradición.

La huelga y sus perspectivas

La movilización de los trabajadores bolivianos crece en amplitud cada día más. Los principales reclamos por un salario superior al 10% decretado por el gobierno, la abrogación del DS 21060, la nacionalización de las minas y la defensa de la Caja Nacional de Salud, comienzan a ganar apoyo y simpatía de sectores populares golpeados por la crisis. Asimismo algunos dirigentes de la Coordinadora Nacional en Defensa del Cambio (CONALCAM), principalmente del sector campesino y cocalero, lanzaron beligerantes declaraciones contra la COB y los trabajadores, anunciando contramarchas y contrabloqueos en defensa del gobierno. ¿Cuál son entonces las perspectivas de esta lucha? ¿Qué posición deberían asumir los revolucionarios?

Bolivia: Otra Huelga obliga a Evo escuchar al pueblo

Con las mismas características del error político cometido por el gobierno en diciembre pasado, cuando lanzó la medida inconsulta de aumentar el precio de los carburantes, a niveles anti políticos y antieconómicos llamado por el pueblo “el gasolinazo de navidad”, fueron necesarios paros, huelgas manifestaciones, acusaciones desmedidas del gobierno en contra del Movimiento Obrero, y al darse cuenta que el conflicto justificado de los trabajadores se le estaba escapando de las manos. Reculó con las medidas y dijo que  él “gobierna obedeciendo al pueblo” (frases bonitas atribuidas al comandante Marcos).

Prosperar en el dialogo, profundizar el proceso

Tras tres días de peleas callejeras, marchas y bloqueos en la sede de gobierno y el anuncio de la COB de postergar su Congreso y radicalizar las medidas de presión en todo el país, Evo Morales decidió finalmente reunirse directamente con los trabajadores como estos últimos exigían. A pocos meses de la abrogación del “gasolinazo” la movilización de los trabajadores abre una nueva brecha en que tanto las bases como el mismo gobierno puedan rectificar y reconducir al proceso. Este dialogo tiene entonces que prosperar así como la movilización de los trabajadores debe ahora consolidarse en un programa de profundización del proceso en beneficio de todos los sectores azotados por la crisis y de organización de la real participación popular.