La “rebelión” de la clase media y el nuevo Código Penal
Es irónico que el gobierno alerte contra la conspiración después de haber reiteradamente ignorado las advertencias a no subestimar las razones y las posibilidades del paro médico.
Es irónico que el gobierno alerte contra la conspiración después de haber reiteradamente ignorado las advertencias a no subestimar las razones y las posibilidades del paro médico.
Tal y como pensábamos, con la desaceleración económica y la reelección de por medio, el empresariado nacional encarece su “apoyo” al gobierno y le pasa las facturas sociales. El acuerdo entre Evo y los empresarios privados sumará inevitablemente más conflictos a la inestabilidad creciente.
Pacto Fiscal no una consigna igual de digerible y con el mismo impacto como lo fue la Autonomía. Pero, con el MAS a la oposición en toda una serie de plazas clave de los gobiernos locales, decretar concluido el debate en torno a la repartición de los recursos públicos, como lo ha hecho el Consejo Nacional de Autonomías, responde más a una esperanza que al conseguimiento de un acuerdo estable.
Peor que en los peores pronósticos. Ni la inclusión de las universidades en el proceso de selección ni candidaturas de acercamiento con la burguesía nacional han logrado dar legitimidad a la elección directa de los jueces. El resultado es además un claro mensaje político que desacomoda los intentos, del MAS y la derecha, de debatir de los comicios de 2019.
El TCP ha admitido la reelección indefinida de Evo, Álvaro y todas las autoridades electas del país, oficialistas y de oposición. Las primeras reacciones a esta sentencia confirman nuestras perspectivas sobre el rumbo que toman el MAS y su gobierno y el panorama futuro de las luchas sociales en Bolivia.
Declaración de Lucha de Clases ante las elecciones judiciales.
El MAS mueve fichas para la habilitación de Evo a una nueva elección, de una manera que polarizará el escenario político y, por lo que más nos interesa, pondrá a prueba a las vanguardias obreras, indígenas y campesinas del país.
En el ducentésimo séptimo aniversario del grito libertario de Santa Cruz de la Sierra el gobernador Rubén Costas concedió a El Deber una muy interesante entrevista para reivindicar a su partido Demócratas y a la metrópolis oriental la comprensión y el favor de las tendencias históricas que impulsan a Bolivia. Sin embargo no es exactamente a la “fuerza de las cosas” que se debe el ascenso del, actualmente, mejor perfilado partido de oposición.
La derecha ha ganado la presidencia de la Argentina y los dos tercios de la Asamblea Nacional de Venezuela. De aquí en adelante nada será ni volverá a ser como fue antes, tampoco en Bolivia. Es necesario extraer las más importantes lecciones del momento para preparar las luchas del futuro.
Hay una pregunta en el título de esta nota a la cual queremos responder de inmediato: no, el problema no son ciertos chistes infantiles y conservadores de Evo – y las risas serviles que siempre lo gratifican – ni su réplica manierista y aún menos hilarante de Álvaro, ni la incómoda posición en que, a pesar suyo, se ha encontrado la Ministra Campero.
Nota política semanal
Si el spot de Juan del Granado indignaba por la presunción y la falta de verdadera memoria histórica del candidato del MSM que se arrogaba nada menos que el mérito de haber devuelto la democracia al país, las motivaciones del Tribunal Supremo Electoral que ha ordenado el retiro de esta propaganda electoral para defender “la honra” del ex dictador García Meza son una barbaridad inadmisible desde todo punto de vista.