El espectáculo de las celebraciones por la apertura de la nueva embajada de los EEUU en Jerusalén el lunes 14 de mayo contrastó marcadamente con el derramamiento de sangre en Gaza
Durante las últimas semanas los medios de comunicación internacionales han informado de crecientes tensiones y violencia diaria de forma escalonada en Palestina e Israel, pero se han centrado principalmente en una serie de ataques desesperados con cuchillo ejecutados por jóvenes palestinos cuyos objetivos al azar son israelíes ordinarios mientras esperan en las paradas de autobús, que transitan en los espacios públicos o caminan en las calles de Jerusalén y otras ciudades.
Con un giro desafiante hacia la derecha y prometiendo que no se establecerá ningún estado palestino mientras él esté en el poder, el primer ministro israelí Netanyahu ha conseguido volcar en el último momento unas encuestas que le eran desfavorables y salir como ganador de las elecciones israelíes del 17 de marzo.
El viernes el ejército israelí lanzó una ofensiva terrestre sobre Gaza. Los periodistas que están en el lugar han descrito las etapas iniciales de la invasión, relatando escenas terroríficas mientras Gaza es arremetida por tanques, cañones, bombardeos aéreos y misiles disparados por barcos de guerra frente a las costas de la franja. Las fuerzas israelíes están atacando a Gaza por mar, tierra y aire
Una tormenta de bombas y fuego grotescamente denominada «Operación Borde de Protección» ha sido desatada por el gobierno israelí contra la población civil de Gaza. En los últimos días, más de 400 toneladas de bombas altamente potenciales han alcanzado objetivos dentro de la densamente poblada Franja de Gaza, matando a más de 100 civiles, entre ellos muchos niños, e hiriendo a cientos [artículo escrito el sábado 12 de julio].
En la mañana del 15 de noviembre Israel llevó a cabo la ejecución extrajudicial del líder militar de Hamas, Ahmed al-Jabari. Este acto desencadenó un nuevo conflicto mortal entre Israel y Gaza. Todo este asunto tiene todas las características de una provocación premeditada.
«Cuando los gobiernos hablan de paz el pueblo sabe que habrá guerra» (Bertold Brecht)
En la Conferencia de Annapolis en noviembre de 2007, celebrada a propuesta de George W. Bush, se elaboró un plan que se suponía conseguiría un acuerdo entre Israel y los palestinos. Poco más de un año después el plan de paz está en ruinas. La clase dominante israelí ha concentrado todo su poderío militar en pulverizar Gaza. Una vez más, Oriente Medio está hundido en las llamas de la guerra.
Este articulo de un marxista en Israel explica las lógicas del ataque a la franja de Gaza y como este sea utilizado con a la mira la debilidad interna del gobierno israelí, la crisis económica que vive el país, las próximas elecciones y la necesidad de presionar preventivamente la gestión de Obama, hasta hoy mudo frente a la masacre en Gaza, como era de prever. Da cuenta también de las voces de protesta dentro de Israel, y un video al final muestra las primeras marchas de pacifistas y comunistas israelíes en Tel Aviv. Por fin explica la naturaleza y el rol de Hamas y su orgánica incapacidad en solucionar los problemas de las masas palestinas.