El drama que vive Tupiza está conmoviendo a todo el pueblo trabajador de nuestro país. Reivindicamos acciones urgentes para devolver normalidad a todos los damnificados. Pero necesitamos también cambiar el modelo económico capitalista que causa estos desastres.
El pasado sábado, 12 de diciembre por la noche, hubo escenas de júbilo en París, cuando los delegados de casi 200 países celebraban el resultado de más de dos semanas de negociaciones en la Conferencia de Cambio Climático 2015 de las Naciones Unidas – COP21-. Los líderes mundiales han declarado que el acuerdo de París es un hito «histórico» en la lucha contra el cambio climático; un despliegue sin precedentes de cooperación en términos de los esfuerzos internacionales para frenar el calentamiento global.
Durante los últimos siete meses se ha preparado el quinto informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), el organismo científico internacional de la ONU, centrado en proporcionar la mayor información y análisis sobre el proceso, los riesgos y los impactos del cambio climático. Las conclusiones de este último informe son inequívocas: el cambio climático es real; sus consecuencias desastrosas; sólo una revolución podrá frenar el calentamiento global.
Es época de chaqueo y otra vez más escuchamos a las autoridades prometer acciones, mientras que la gente se enferma por la grave contaminación del aire.
En el mes de diciembre del año pasado se llevo a cabo en Copenhague – Dinamarca la cumbre de la ONU sobre el cambio climático, dicho encuentro fracaso por no existir por parte de los países industrializados que contaminan mas, el mínimo de interés en cambiar su forma de producción que se basa en la depredación de los recursos naturales sin importarles el daño que se hace a todo el mundo y también el daño a todos los seres vivos. El último día de la cumbre en Copenhague, pocos jefes se opusieron abiertamente al texto planteado por Estados Unidos, China y otros países. Entre ellos estuvo Evo Morales que condenó, en términos particularmente firmes el acuerdo presentado, un texto que ignora todo tipos de recomendaciones que se hicieron sobre el cambio climático y también que no tiene ningún tipo de compromiso obligatorio y sin garantías financieras para los países más pobres. En respuesta al fracaso de la cumbre oficial de Copenhague, el gobierno de Bolivia lanzó la Cumbre Climática Mundial de los Movimientos Sociales que se realizó el mes de abril del 2010 en Cochabamba.
En Copenhague Evo, Chávez y otros representantes de los países ALBA hablaron en una cumbre alternativa para los movimientos sociales. Evo dijo que “elsistema capitalista es el culpable de la destrucción de la naturaleza” y “ la lucha contra los cambios climáticos es una lucha de clase y la única solución para salvar la planeta es el Socialismo".