Terminó la época de crecimiento mundial impulsada por la globalización. Se están preparando dos grandes Tratados de Libre Comercio (TLC), que colocarían a Estados Unidos en el centro estratégico, trazado para extender su dominio a ambos lados del Pacífico y Europa del Este. Lejos de ser un medio para intensificar el comercio mundial y liberar al capitalismo de sus propias cadenas, estos tratados diseñados por el imperialismo norteamericano en su propio interés dividirán el mundo en dos o más bloques de poder económico, enfrentándose en una guerra mutua. Es proteccionismo disfrazado de libre comercio.